Dos factores están impidiendo al Barcelona cerrar la renovación de Gavi y es que lo que parecía una operación sencilla se ha complicado en las últimas semanas hasta un punto de no retorno.
Viendo los movimientos de mercado del Barcelona, el entorno del futbolista presiona para obtener una ficha justa para el canterano, que ha sido de los pocos que ha tirado del carro en los peores momentos. Pero es que además de no encontrar reciprocidad por parte de la directiva del club azulgrana, que entiende que todavía se trata de un jugador joven, se está poniendo en peligro la regularidad del de Los Palacios en el once de Xavi.
Con la llegada de los refuerzos que se pretenden sumar, además de Kessié, y contando con las bajas y la recuperación de Pedri y Ansu Fati, el andaluz quedaría fuera de los esquemas, algo que le está haciendo replantearse seriamente su continuidad en el equipo.
La cláusula de rescisión de 50M€ no favorece los tiempos para cerrar el trato y es que muchos clubes están dispuestos a aprovecharse para llevarse a una de las últimas perlas de La Masía.
La próxima semana habrá una reunión definitiva que podría inclinar la balanza para un lado u otro, pero ahora mismo no hay nada claro.