El Villarreal tiene claro que deberá reforzar el arco y es que con la salida de Pepe Reina queda libre una vacante en la portería que apunta a ser para Rubén Blanco. El ex del Celta aterrizó en Marsella de la mano de Marcelino, ahora en el submarino, y parece que podría tener una nueva oportunidad de volver a coincidir con el míster.
El asturiano ha solicitado a la dirección deportiva que negocien con el equipo galo el traspaso del arquero español de 28 años, que es segundo meta y aceptaría volver a España para tener incluso un rol más importante, ya que Marcelino pretende alternarlo con Jörgensen.
Se han producido los primeros contactos, y Blanco es partidario de poner rumbo a La Cerámica. Aunque su contrato tiene validez hasta 2026, su salida podría producirse en calidad de cedido con opción a compra, o bien con un traspaso por debajo de 1,5M€.