El FC Barcelona enfrenta un nuevo obstáculo financiero que podría impactar directamente en la renovación de Lamine Yamal, una de las mayores promesas del club en años. La decisión de LaLiga de no incluir los ingresos provenientes de la venta de los asientos VIP del renovado Camp Nou en el límite salarial ha complicado aún más la ya delicada situación económica del club. Este revés no solo afecta los planes de fichajes, sino también las renovaciones clave, incluida la del joven extremo, cuyo agente, Jorge Mendes, esperará para cerrar el trato pero no está dispuesto a facilitar las cosas.
El problema con los asientos VIP
La operación de venta de 475 asientos VIP por 100 millones de euros, que el Barça había planeado contabilizar como ingresos extraordinarios para cumplir con el fair play financiero, ha sido rechazada por LaLiga. Según los nuevos auditores del club, Crowe, estos ingresos no pueden considerarse válidos en el ejercicio actual porque el Camp Nou aún está en remodelación y los asientos no están disponibles para su explotación. Aunque los inversores ya han pagado 57 millones de euros, LaLiga ha decidido excluir esta cifra del límite salarial del club, reduciendo significativamente su capacidad financiera.
Esta decisión impacta directamente en la viabilidad de renovar a Lamine Yamal antes del 1 de julio, cuando cumpla 18 años y pueda firmar un contrato de larga duración hasta 2030. Aunque el acuerdo con Mendes parece estar prácticamente cerrado, la falta de margen salarial hace inviable registrar el nuevo vínculo en este momento.
La postura de Jorge Mendes
Jorge Mendes, representante de Lamine Yamal, ha reiterado que su cliente quiere continuar en el Barcelona y que la renovación se firmará eventualmente. Sin embargo, Mendes no está dispuesto a aceptar condiciones desfavorables para el jugador. El agente sabe que Lamine es una pieza clave para el futuro del club y que su valor en el mercado sigue creciendo tras una temporada espectacular con 11 goles y 15 asistencias en 33 partidos.
A pesar del compromiso declarado por ambas partes, Mendes también es consciente de las dificultades financieras del Barça y no facilitará una negociación que comprometa las aspiraciones económicas y deportivas del joven talento. Además, clubes como PSG y Manchester City han mostrado interés en Lamine, lo que añade presión al Barcelona para resolver su situación económica lo antes posible.
Un futuro incierto antes del verano
Con un contrato vigente hasta 2026, Lamine Yamal no tiene prisa inmediata por renovar. Sin embargo, tanto el jugador como su entorno esperan que el Barça resuelva sus problemas financieros antes del inicio del próximo curso. Si LaLiga mantiene su postura sobre los ingresos por los asientos VIP y el club no encuentra alternativas para generar ingresos o reducir gastos, podría verse obligado a realizar ventas importantes para equilibrar sus cuentas.
La situación añade presión al presidente Joan Laporta y su junta directiva, quienes deben encontrar soluciones rápidas para garantizar la estabilidad económica del club sin comprometer su proyecto deportivo. Por ahora, la renovación de Lamine Yamal está en pausa hasta julio, pero cualquier retraso adicional podría abrir la puerta a incertidumbres mayores.