Uno de los fichajes más destacados de la última jornada del mercado estival fue el de Mason Greenwood por el Getafe. El conjunto azulón se aprovechó de la actual situación del prometedor delantero del Manchester United para hacerse con su cesión.
Aunque para muchos un fichaje arriesgado, debido a su bajón de rendimiento tras una acusación de agresión sexual que finalmente fue retirada por su novia, el delantero confía en relanzar su carrera en el club azulón y es que calidad tiene de sobra para hacerlo. Pero Ángel Torres tiene la sartén por el mango, ya que el presidente del Getafe incluyó en el contrato de préstamo una cláusula en la que puede devolver sin dificultad al futbolista en enero si no cumple con las expectativas.
Es decir, Greenwood llega como fichaje estrella, pero con periodo de prueba. Si no funciona en los próximos tres meses, el Getafe no tendrá problema para colocarlo en un avión rumbo a Manchester.
Bordalás apuesta por que triunfará pero por si acaso, tienen las espaldas cubiertas en el club para encontrar una alternativa si es que el atacante inglés no ofrece el rendimiento esperado.