Frenkie De Jong volvió a ser señalado tras errar y cometer un penalti ante el Betis que le ha costado dos puntos al Barcelona. Desde su reaparición, salvo en el duelo ante el Real Madrid en el Bernabéu, el de Países Bajos está muy pero muy lejos de su mejor versión.
Esta situación está colmando la paciencia de Hansi Flick, que quiere que se resuelva de una vez por todas la salida del centrocampista. Y eso que la directiva está a su vez negociando con su entorno su renovación para poder diluir su elevado sueldo en el tiempo. De ahí la prolongación inédita de su vinculación.
Más allá de que se llegue o no a un acuerdo, Deco trabaja en la sombra buscándole nuevo destino al futbolista holandés. Llegó para ser una estrella y llevar el peso del juego azulgrana, pero al que las lesiones han lastrado su rendimiento. Además de estar señalado por la directiva desde que se decidió airear su elevada ficha.
EL JUGADOR NO VALORA UNA SALIDA
Con el jugador dispuesto a sacrificar su carrera y agotar contrato, incluso aceptaría la renovación, para el Barcelona esta situación empieza a encallarse y lo más complicado, es que no ven opciones de darle salida al jugador salvo ponerle un precio de salida irrisorio.
Se pretendían ingresar más de 80M€ en su momento, pero ahora mismo se baraja poder darle salida en enero si llega una cifra de 35 «kilos». Lo más gracioso de todo, es que ningún club ha llamado todavía a la puerta para ofrecer dicha suma.