Rubén Baraja llegó al Valencia CF hace dos temporadas para sacar al equipo del pozo de la tabla reemplazando a un Gattuso que se bajó del barco cuando las cosas empezaron a ir mal.
Con un juego desinhibido y arropado por los jugadores del filial se logró la salvación. El curso pasado todo empezó mejor y es que el equipo llegó a estar peleando por los puestos europeos, pero una vez llegó el mes de marzo inició una dinámica negativa que se mantiene hasta la actual campaña, en la que todavía no se ha sumado más que un punto en cinco partidos.
Son ya 12 encuentros sin ganar en LaLiga y lo peor es que el conjunto blanquinegro es colista de Primera División y con muy mala pinta y eso que estamos en el mes de septiembre.
Recordemos que Baraja ya pensó en dejar el equipo tras el finalizar el curso pasado ante las dudas generadas en el proyecto por la directiva, pero finalmente decidió seguir al frente del banquillo aunque con muchas incógnitas y pensando incluso en dejarlo al inicio de esta campaña.
CUATRO PARTIDOS PARA LEVANTAR AL EQUIPO
Aunque para muchos sería extraño pensar que la directiva no está con el entrenador después de todo lo que ha conseguido, pues no es así. Peter Lim y los suyos consideran que Baraja ha perdido el control del vestuario y que para lo que gana no está haciendo todo lo que puede. Además se le acusa de haber tirado fichajes y evitado grandes ventas para beneficio del club.
Con todo esto sobre la mesa y contando todavía con confianza el míster para sacar adelante la situación, desde Singapur se ha dado una fecha límite para la destitución de Baraja, y esta es el próximo parón de selecciones que tendrá lugar entre el 7 y 14 de octubre. Hasta entonces son cuatro partidos para el Valencia ante Girona, Osasuna, Real Sociedad y Leganés, en los que de no sumar el mayor número de puntos y sacar al equipo de la zona baja, el entrenador será destituido.